Fermi, Borges y lo finito

Como todos los hombres de la Biblioteca, he viajado en mi juventud; he peregrinado en busca de un libro, acaso del catálogo de catálogos; ahora que mis ojos casi no pueden descifrar lo que escribo, me preparo a morir a unas pocas leguas del hexágono en que nací[…]

La Biblioteca de Babel
Jorge Luis Borges

Creo que todos conocemos de sobra esa frase de Karl Marx: “La historia (escrita) de todas las sociedades existentes hasta ahora es la historia de la lucha de clases”,
lo cual da lugar a la teoría de la lucha de clases como “motor” de la historia.
Estuve pensando en esta reflexión de Marx y creo que también existe un mecanismo parecido en la ciencia.

Se puede afirmar que podemos reducir a explicar la ciencia y su historia a través de unos elementos básicos, unos entes que permiten explicar el porqué de su avance a lo largo de la historia de la humanidad. Esos elementos son las preguntas (también llamados problemas o estimaciones) de Fermi.

Según la Wikipedia, las preguntas de Fermi (en honor al físico y premio Nobel italiano Enrico Fermi) involucran el cálculo de cantidades que parecen imposibles de estimar dada la limitada información disponible.
Dos ejemplos clásicos de estos problemas son la ecuación de Drake y el problema del número de afinadores que existen en la ciudad de Chicago (Supuestamente propuesto originalmente por el propio Fermi).

Cualquier persona en este planeta está planteándose problemas de Fermi en su cabeza diariamente, siempre tendemos a convertir todo a números, a dar estimaciones, cálculos más o menos aproximados con mayor o menor acierto.
Toda la motivación presente en la historia científica se ha debido a que una persona o un grupo de personas se ha propuesto una o varias preguntas de este tipo, y por medio del método científico intenta dar una respuesta firme, lo cual siempre lleva a pequeños avances científicos (el análogo en la historia sería lo que Unamuno denominó la intrahistoria).

Se me ocurrió escribir esta entrada por dos motivos: el primero es un artículo bastante “filosófico” sobre el número pi y las secuencias que aparecen en él (parece increíble pero casi todo el artículo esta plagado de preguntas de Fermi planteadas por el autor).
Este artículo podéis encontrarlo en los recursos al final de la entrada.
Para puristas de las matemáticas (ergo yo) formalmente es un cero a la izquierda, que se le va a hacer.

El segundo motivo es una idea que llevaba en la cabeza y es el trabajo con lo finito. Una de las estrategias más comunes en matemáticas (y también de las más díficiles de entender por cierto) es la de convertir lo infinito a finito (en matemáticas existe una rama llamada matemática discreta con múltiples aplicaciones en la informática como por ejemplo la criptografía, que nos permite sacar dinero del banco o comprar algo por internet y que representa este concepto de manera bastante elegante).
Internet me llevó a partir del artículo del Quijote al cuento de Jorge Luis Borges: la biblioteca de Babel, un mundo donde el autor describe salas hexagonales compuestas por todos los libros que se pueden escribir. Seguro que lo primero que pensáis es que eso es infinito pero no, Borges plantea que esta biblioteca esta compuesta por libros de como mucho 410 páginas, 40 renglones por página y 80 símbolos por renglón, lo cual nos da una cantidad finita de libros.

En esa biblioteca está escrita esta entrada de blog, al igual que todos los comentarios y análisis posibles sobre esta propia entrada.

Boom

Creo que Enrico Fermi y Jorge Luis Borges no llegaron a conocerse nunca, pero el segundo creó una gran pieza literaria gracias a un magnífico problema de Fermi: ¿Cuántas obras literarias posibles existen en el universo?

Ciencia y literatura siempre se dan la mano

Recursos:

La Biblioteca de Babel, Jorge Luis Borges: http://biblio3.url.edu.gt/Libros/borges/babel.pdf
Info sobre la Biblioteca de Babel: español e inglés (Wikipedia)
¿Está el Quijote escrito en π? (Naukas)

Nota para marear la cabeza por completo: la biblioteca de Borges también recoge todas las posibles preguntas del físico italiano, así como todas la respuestas a ellas (¿Es quizás la biblioteca el límite de la ciencia?)

Anuncios

Media hora de apoteosis

“Adictivos, punk sofisticado, letras viscerales y amplificadores de los años 70” La verdad es que el periodista describió de una manera casi perfecta a los barceloneses Nueva Vulcano.
Creo que es bastante díficil que un grupo de música te marque con solo escuchar 30 minutos de sus canciones, pero estos son una excepción, tal y como podemos ver en el concierto que ofrecieron en Radio 3 allá por el 2010 (Link).
Letras crípticas de principio a fin (a excepción de la Ley de Costas, quizás su única canción con cierto componente político), fuerza, guitarras, mucho ritmo y sobre todo locura, apoteosis.
Puede sonar atrevido pero creo que actualmente muchos grupos de música deberían exprimirse (siempre hasta un cierto límite) en los conciertos que ofrecen.
Creo que los conciertos no deben limitarse simplemente a reproducir las canciones de un determinado grupo, sino que deberían verse como otro nuevo producto de su creación y en este caso podemos verlo perfectamente en este conciertazo de Nueva Vulcano.

En las dos primeras canciones (Amor moderno y Jen trok, logopeda), quizás en mi grupo de favoritas, el grupo va bastante “suave”, pero a partir de ahí la cosa va in crescendo hasta llegar al punto culmen con Te debo un baile y El ataque (dos auténticas joyas, a partir del minuto 17:40), canciones que tocan sin parar, sin transición, de golpe. Dos canciones que a mi particularmente me evocan sentimientos parecidos a los del grupo en el concierto mientras las tocan.
No obstante, antes de eso el concierto “pica” para arriba en intensidad a partir de Esa Piedra Preciosa y La Ley de Costas.
Me resulta espectacular como a pesar de que Artur Estrada, el cantante, fuerza su voz al máximo (ojo como además el tío hace todos y cada uno de los solos de guitarra de forma brillante a pesar de “bailar” con sus movimientos demenciales en el escenario), las canciones no pierden los detalles que pueden oírse en la versión de estudio.
A partir de ahí, el grupo hace una pequeña parada y el video se desincroniza con Níquel, canela (un verdadera pena), un tema díficil de describir, donde si lees la letra de primeras parece que te estan dando las propiedades del níquel a la vez que las de la canela.
Acaban con Solamente un fuego, una canción para nada de mi agrado, donde creo que la letra es tan confusa que no aprovecha el ritmo que tiene la canción, cosa bastante común en otras canciones de este grupo

Finalmente me gustaría concluir (todo esto viene a raíz de un comentario que ha hecho un profesor de música en una conferencia a la que he ido esta mañana) que este grupo al igual que otros muchos de este y otro país (y de otras épocas y tendencias musicales también) tiene tantos y tantos detalles musicales que abruman (por dar algunos ejemplos algunas letras de canciones o ciertos cambios de ritmo que a priori no tienen sentido).
De cualquier manera, todo esto se puede ordenar esuchándolos una y otra vez y sobre todo pensando.
Necesitamos escuchar música que dé que pensar, música que necesite ser escuchada una y otra vez hasta que podamos entenderla, oír EP’s viejunos de un grupo, ver como evolucionan las letras y los sonidos de tal grupo, descubrir un grupo nuevo , ir a un concierto de alguien que no conoces…Eso sí, siempre asimilando lo que escuchamos.

Pienso, luego hay música detrás

Playlist del concierto:

Amor moderno
Jen trok, logopeda
Esa piedra preciosa
La ley de costas
Mano izquierda
Predominio del sol
Dulce y acida
Te debo un baile
El ataque
Niquel, canela
Solamente un fuego

Ps: entrada dedicada a cierta persona que me dijo que en este blog solo escribo letras de canciones sin espacios, ahora en vez de leer cosas ininteligibles se puede entretener viendo el vídeo del concierto.

Dos lecturas sobre la Universidad en España

Vamos a hacer algo distinto hoy.
He estado pensando en hacer un artículo conjunto con alguien y no se porqué pensé en el de la situación de la Universidad española (y en particular la Universidad Complutense de Madrid). Cuando llegó el momento de elegir a la persona que colaboraría en el artículo, dije: “Alguien de letras”. Inmediatamente agarré el móvil y envié un mensaje a Miguel García.
Nos ponemos de pie y le recibimos:

Como autor invitado en este blog, me presento: soy Miguel García Campos, y ocupo mi vida entre Madrid y Uruñuela (La Rioja). Además de hacer muchas otras cosas, estudio Historia en la Universidad Complutense de Madrid, con un pie entre el mundo clásico y el contemporáneo, aunque también (y cada vez más) entre el periodismo y la política. Puedes seguirme en Twitter: @MiguelGC7

Además, Miguel tiene un blog que se llama Surrealismo artístico y que podeís leer aqui: (Link)

Después de unos pequeños malentendidos sobre la temática del artículo y la forma de llevarlo a cabo (debido en parte a mi maravillosa forma de explicar cosas sencillas) finalmente aceptó.
Sin embargo, está entrada quedó entre los borradores debido a que Miguel siempre dice que hay que tener unas cuantas entradas en borradores. Esta será la primera.

Nos dejamos de tonterías y vamos al asunto. Estos son los dos ensayos/artículos sobre la forma de ver y entender la universidad a través de las carreras que hacemos cada uno de nosotros (Miguel hace un grado en historia y yo un doble grado en matemáticas e ingeniería informática).

Miguel (Sobre el estado de la universidad en España)

Hace unos días, en clase, una profesora nos decía: «hacemos lo que podemos». Hablaba de la última reunión de jefes de departamento con el decano para cambiar las clases prácticas, que en una carrera como Historia pueden llegar hasta el disparate, pero a mí me pareció que podía hablar de cualquier otra cosa.

Esa profesora podía hablar de la huelga que hicieron los trabajadores de la biblioteca en diciembre porque, en las salas de archivo y depósito, no había calefacción. O de cómo los profesores nos dan una hoja el primer día de clase y el resto de la información necesaria para la asignatura la cuelgan en el Campus Virtual (sí, ese al que el Gobierno quiere grabar con 5 € por alumno y año) porque no hay dinero para fotocopias. O de los cañones digitales viejos, sucios y mal enfocados que algún compañero suyo de Historia del Arte ha intentado, sin éxito, cambiar. O de la repentina proliferación de profesores jóvenes becados por una fundación ajena a la universidad, con un contrato no prolongable de tres años.

La universidad española, hablando ya más en general, tiene un grave problema de rigidez en las estructuras. Tal vez no sea exclusivo de ella, pero es lo que aquí nos ocupa. No se le puede echar la culpa de todo al Ministro de Educación, sino que dentro de la propia universidad existen profesores y cargos administrativos reticentes al cambio y la modificación de los procedimientos y modus operandi sobre los que se asienta la educación superior.

Para mí no es suficiente con introducir sangre nueva en las estructuras de poder: es necesario hacer pedagogía del cambio. La universidad no puede debatirse en la dicotomía entre reciclarse o morir: tiene la obligación de vivir. Dentro de esto, todos queremos que sea fecunda y productiva, no yerma y débil.

Recientemente tuve la oportunidad de cenar en el Colegio Mayor Chaminade con el rector de la UNED, Alejandro Tiana. Él, que vivió la elaboración de la L.O.E. desde dentro del ministerio, ponía el énfasis más que en el consenso político (que no lo hubo), en el social y académico; en un trabajo silencioso pero persistente de debatir y de abordar las reformas con quienes viven el mundo universitario día a día.

¿Es posible reformar la universidad en España? Solo si hay verdadera voluntad de cambiarla, no de retocarla. ¿Es probable algo así? La pelota está sobre nuestro tejado. Reciclarse o malvivir…

Alberto (Desgobierno y endogamia en la universidad española)

Voy a permitirme el lujo de coger y modificar una cita de Unamuno: “Me duele la universidad en este país”. Me duele, y en especial la Complutense, la Complu.
Yo lo admito, mi primer criterio para elegir la carrera de fue el plan de estudios mientras que el segundo fue el “prestigio” de la Complutense, la experiencia docente, la historia y la cantidad de alumnos que han pasado por ella. Ahora me doy cuenta que estuve totalmente equivocado cuando usé este segundo criterio.

El año pasado fui delegado y empecé a enterarme de la cantidad de incoherencias y absurdeces que existen en mi universidad a nivel departamental y decanal (y que muchas de ellas son comunes al conjunto de universidades de este país).
Vamos allá con unas muestras:
Parte de la facultad de físicas está en ruinas, si, lo que oís. Pero lo mejor de todo es que no hay ni un solo chavo para las obras. Por lo que me han contado no hay aulas suficientes para hacer exámenes y tienen que irse a otras facultades a hacerlos.
En matemáticas no hay calefacción en algunas aulas pero no pasa nada, que esos solo necesitan tizas.
Tardé como 5 meses en tener mi carnet de la universidad. Cosas de la vida, estaban en secretaría, metidas en sobres, pero claro, sin enviar ni avisar a los alumnos de que estaban allí muertas de la risa. (Nota: pedid a vuestros amigos de la Complu que os cuenten sus historias sobre como consiguieron el carnet, si es que los han conseguido, que os echareis unas risas seguro)
Cada facultad de la Complu tiene un calendario académico totalmente distinto, familias copando departamentos, fallos en las coordinaciones entre facultades, cierre de reprografías, expulsión de alumnos que no pueden pagarse la matrícula, etc…

De cualquier manera no quiero centrarme solo en mi universidad y por ello también quiero hablar de otro problema latente en la educación superior de este país y es el relevo de los docentes. El otro día cenando con otros compañeros del colegio surgió este tema de conversación y todos los casos que comentábamos cada uno (éramos 6 personas creo recordar, 5 carreras diferentes pertenecientes a 2 universidades de Madrid ) seguían la misma tónica: necesitamos aire fresco, gente nueva en la docencia de este país. Con esto no quiero dar por hecho que todos los docentes que hay en la universidad de este país deban jubilarse o dedicarse a la investigación por completo, lo que quiero decir es que necesitamos que empiecen a entrar profesores a impartir asignaturas de peso en las diferentes carreras universitarias ( y no clases prácticas como me han dado 3 fantásticos profesores que no llegan a los 30 años, investigadores que han estado por medio mundo con un currículum espléndido ), profesores con nuevas ideas, nuevas metodologías de cara a la enseñanza, que motiven a los universitarios de cara al estudio y a la investigación.
Y es que la endogamia hace mucho daño a la universidad española, pero no lo queremos ver, seguimos enfrascados en nuestros campus de excelencia, y en realidad lo que hay detrás de esos “campus” son estudiantes de este país, mentes privilegiadas, jóvenes cuyos padres están apostando por ellos muy fuerte, tal y como haremos nosotros con nuestros hijos.

En definitiva creo que hay un descontrol y un desgobierno del cual no podemos hacernos a la idea en las universidades de este país, en especial en la Complutense. Es una tema que habría que discutir e intentar arreglar en un plazo relativamente corto de tiempo, para que las siguientes generaciones de jóvenes de este país no sufran las deficiencias de esta parte del sistema educativo español.
Otros aspecto a tocar es la depuración de responsabilidades y tener un control más cercano del funcionamiento de los departamentos y las secretarías de las facultades, pero eso ya va más allá.

Nota:
Tras escribir mi artículo el día 23 de marzo, hoy día 24 hay un artículo en El País sobre el sistema de selección de profesores universitarios. (Link)

Compacto

PorquénoeliminarloinnecesarioAfindecuentashaycosasquenomerecenlapenadarlemásvueltas
DirectoysinrodeosTodovienedado,
solohayquesaberfiltrarlo,avecesestamosparaeso

Amimegustasermásbásico,másvisceral,máspráctico
Yloscaminospasan,lasprimaveras,lascarreteras,Losdiezminutos,gasolineras,aguasenteras,nochesenteras
LetrasquesonideasylosmensajesquesonpromesasDealgunapartedetucabeza,dealgunapartedeloquepiensas
YlosvaporesbailanylasfarolasSonchimeneasdelucesblancasDelucesblancas,delucesblancas
YelfirmamentoluceComounafuentedelasestrellasComounamantadetucabello,Detupresenciadeturecuerdo
VivoesperandosiemprequetúmecuentesQueestoyadentrodeloquesientes
VivoesperandosiemprequetúmecuentesQueestoyadentrodeloquesientes

2 – San Martín

Despertó.
El coche estaba aparcándose justo delante del hotel que había reservado haría una hora más o menos.
Se notaba algo más relajado, ya no volvía a tener a aquellos sueños tan angustiosos como los de hacía un par de semanas, cuando empezó todo aquello.
La radio volvía a hablar otra vez de lo mismo: el desgobierno, el descontrol, el caos, las constantes negociaciones que no llegaban a ninguna parte y otra revuelta en el norte del país.
No quería pensar en ello, solo tenía que centrarse un poco.
Salió del coche, entró al hotel y subió directamente a la habitación del hotel.
Cuando se disponía a entrar una luz emitió un parpadeo desde su móvil, casi al mismo tiempo que lo que antaño sería un cerradura se iluminaba durante un par de segundos.
Una habitación de tamaño medio, para solo una persona.
En la mesilla de la derecha había un refresco y la minicadena de música preguntaba a través de una pantalla luminosa si él quería esuchar la lista de reproducción “Calm”.
Una sonrisa apareció en su cara.
Abrió el refresco y encendió la minicadena.
Acto seguido se tumbó en la cama mientras bebía de aquella lata.
Estaba pensando que hacer, como si estuviera esperando algo o a alguien.
Así pasó una hora, o quizás dos.
La pantalla del móvil se encendió de repente.
Acababa de llegar una gran cantidad información a sus ojos, pero él no se inmutó, simplemente empezó a pasar las hojas de aquel documento.
Por lo visto la reunión se celebraría en dos horas, en el parque de la Magdalena, aquella tarde soleada, en medio de todas aquellas familias que estarían disfrutando de aquel espléndido día.
Realizó un gesto en la mesilla de noche e inmediatamente la música de la minicadena cambió y la bañera comenzó a llenarse de agua.
Media hora después salió del hotel, todavía podía ver los restos de la maldita burbuja inmobiliaria que empezó con la decadencia del país.
Un puñado de máquinas desmontaban una enorme fábrica cercana.
Cogió el 12, pero no sabía donde se iba a bajar, ya lo vería sobre la marcha.
Pasó Cuatro Caminos, el Ayuntamiento, los Jardines de Pereda y no se bajaba.
El tiempo era fabuloso en toda la ciudad.
Ni rastro de nubes ni de la lluvia.
El autobús paró finalmente en San Martín, no muy lejos de su destino.
A los quince minutos llegó al parque.
Estaba a reventar, era lo lógico.
Debía buscar a un grupo de 5 o 6 personas.
Los cerebros de todo aquello.
Decidió dar una vuelta a todo el parque.
Empezó el recorrido por la parte izquierda.
Llevaba un aparato en el oído que amplificaba el sonido.
Podía oír todo.
Eran demasiadas conversaciones, pero podía con aquello, ya no se angustiaba.
Despúes de pasar por lo que antes fue probablemente un zoológico aparecieron ante el una serie de recreaciones de barcos y submarinos.
Ni rastro.
Decidió volver al principio, a la entrada de la península.
“Dos meses […] cuando empiece no puede haber marcha atrás. Se cerrarán todas las fronteras del país. Los aviones serán desviados, se establecerán controles a lo largo de la frontera francesa y los puertos serán cerrados […] nadie, no habrá fuerzas de seguridad presentes, de ningún tipo […] ya saben, será en cierta manera un relevo”
Ahí estaban. Intentó acercarse con cuidado.
“Se trata de que toda la élite política de este país pueda ser trasladada sin ningún tipo de problema”
Eran 5 personas.
Conocía al que hablaba.
Había trabajado muchos años con él en el CNI
-¿Ustedes se quedarán? Preguntó un hombre con acento inglés
-No
Empezó a temblar.
No podía fallar ahora, debía continuar.
-Nos iremos con ellos también. Ya saben, este país será todo suyo. De punta a punta. Les deseo suerte con él.
Rieron ligeramente.
Empezó a alejarse.
Podía haberlo gritado, haber alertado de lo que había oído a todo el mundo que estaba allí pero sonaba a una historia desmedida, nadie creería aquello.
Sabía que estaba dentro, y que ya no podía echarse hacia atrás.
Tenía dos misiones: evitar que una coalición de países evitara una invasión perfecta del país e intentar quedarse en el mismo.
Sonaba contradictorio, pero no quería huir con aquella banda de miserables.
Era de locos.
No pudieron gestionar un desgobierno, no pudieron ponerse de acuerdo para elegir un gobierno temporal, no.
Sin embargo poco tardaron en negociar para hipotecar para siempre al país.
Fueron cuatro o cinco reuniones, no más.
¿Por qué no? ¿Por qué no convertir el país en el mayor laboratorio social, militar y tecnológico de la historia? ¿Por qué no abandonar a su suerte a tantos millones de personas?
No podía responder a tantas y tantas preguntas que volaban sobre su cabeza.
No obstante solamente sabía una cosa: estaba solo en esto.
Era la única persona que podía parar aquella vorágine.
Ahora era el momento de aprender de sus fallos.

Música, mucha música

Finde ajetreado donde los haya. Malentendidos, mala suerte, agobio, despistes, vergüenza, risas, buen rollo y sobre todo música.

No quiero que esta entrada parezca la lista de agradecimientos de un actor cuando gana un Goya pero creo que se merecen un hueco aquí. Agradecer en primer lugar a Fer y Alberto por lo que han organizado y como ha resultado todo. A Evangelio y a Jose porque me sacaron de un marrón importante en un momento bastante delicado, y a todos aquellos que estaban a altas horas de la madrugá despiertos y que lograron sacar las 24 adelante de manera brillante.

Al tema, esta entrada va sobre música.
Para empezar decir que no he ido nunca a conservatorio y que para colocar 6 notas seguidas en un pentagrama en la ESO me costaba dios y ayuda. No obstante desde que he venido a Madrid noto que cada vez me gustan los tipos de música más variopintos que podáis imaginar (el Chami es uno de los principales responsables) .
No entiendo ni de lejos conceptos como armonía, acordes, tono, etc… pero no sé, escuchas algo que te gusta y sigues interesado por más y más grupos, te escuchas un album entero una vez, dos, tres, las que hagan falta.
He de decir que las dos razones por las que escucho un tipo de música u otro son el placer y el estado de ánimo en el que me encuentre (Es hedonista, lo sé, pero es lo que hay) 

/* Ida de olla: Estoy seguro que si recopilas la música que escucha una persona o una serie de personas, a través de programas informáticos de análisis de datos masivos puedes llegar a conocer datos como sus estados de ánimo o momentos especiales de sus vidas.
Para más info en el número 2 de la revista Five hay un artículo sobre Big Data y en Jotdown podemos encontrar otro a cargo de Martínez Ron (Aquí)
*/

No se vosotros pero las dos vías que sigo utilizando para descubrir música son la radio (Radio 3, por supuesto, además sé que los “Julios” se lo pasaron de miedo en el Chami este viernes) y el boca-a-boca.
Pocas veces he escuchado música que ha acabado “calando” en la carpeta de Mi música gracias a las recomendaciones de Spotify, Youtube o Grooveshark. Creo que a todos estos programas de recomendaciones musicales les queda un largo camino, pues es díficil aunar los gustos de la gente en un programa de ordenador. No obstante leí en un artículo hace poco que el recomendador de películas de Netflix (Ojalá pueda ver con mis ojos Netflix España al mismo precio que en USA)  era bastante bueno puesto que o recomendaba películas que ya habías visto (debido en parte a que Netflix tampoco sabe todas las películas que has visto en tu vida) o aquellas que siempre tenías pensado ver o que tu amigo siempre te estaba recomendando, lo cual es una buena señal de cara al futuro a aplicarlo en Spotify o Youtube.

De cualquier manera os voy a dejar  las canciones que puse (y que me acuerde) durante el programa de radiofórmula/Versioname otra vez que se emitió por Onda Mayor a eso de las 4 y pico de la madrugada:

Golpe Maestro – Vetusta morla (Creo que su nuevo disco va a estar por encima de Mapas)
Sierra y Canadá (Historia de amor asincrónico) – Sidonie (Me he hartado de escucharla en el maratón de radio pero no me cansa)
Sidecars – De película (Me encantan estos grupos, lo que yo suelo llamar indie “moñas” vamos )
Angel Stanich – Metralleta Joe (Todo un personaje)
Carnaval armado – Ornamento y delito (Curiosa canción y videoclip)
Follow – Crystal fighters (Ya tal)
Tunnel of love – Dire Straits (Gran intro)
Crime of the century – Supertramp (Propuesta por Laura)

Bonus tracks

Pinchada Novato 2013 (Emitida en horario infantil, con una sala alternativa a reventar)
Pinchada Carnaval 2014 (Versión íntegra, sin cortes eléctricos) 

No friends – San Cisco