Soñar el fin

No recuerdo exactamente el color del cielo pero yo estaba situado en medio de la carretera, justo en medio de esa amplia avenida que quiso convertirse en bulevar y no lo logró, dejando macetas de flores que cortaban carreteras, dejándolas abandonadas para siempre.
Había miles de personas junto a mí, todos mirando al horizonte, como si estuviésemos esperando algo inevitable.Creo recordar que a mi lado estaba toda esa gente que siempre me apoyó y nunca me ha dejado atrás.
De reprente una ola descomunal empezó a aparecer a lo lejos. Parecía que no era muy grande al principio, pero se trataba de un efecto óptico. La ola mediría cientos y cientos de metros, engullendo todo lo que se encontraba por el camino.
Giré sobre mis talones y ví que otra ola idéntica se aproximaba sobre nuestras espaldas. Cuando volví a girar percibí como la primera ola nos engullía de sopetón. Noté que poseía un color amarillo, al mismo tiempo que llevaba consigo grandes cantidades de espuma. Era cerveza.
Empezamos a ascender vertiginosamente dentro del corazón de aquella cosa cuando de repente la vista cambió para ver nuestro planeta desde el exterior. Lo que en otra época era una esfera ahora se había convertido en un cubo del que brotaban aquellas olas gigantescas. Se podía percibir como la espuma se deslizaba por las caras del cubo a medida que aquel líquido avanzaba sin cesar.

Después de esta parada técnica volvía a aterrizar con toda mi gente en el lugar del principio. La birra empezó a desaparecer y todos nosotros caímos como muñecos de trapo sobre el asfalto. No todos corrimos la misma suerte y algunos de ellos no sobrevivieron a la caída, conviertiéndose instantáneamente en espuma que se difuminó en el aire.

Cuando me levanté del suelo estaba en la costa. Decenas de aviones iban cayendo en la arena mientras intentaba sortearlos a duras penas. Tuve que entrar al mar y por poco no rocé uno de ellos, el cual acabó realizando un amerizaje a unos pocos metros de mí.
A continuación, salí del mar y fui sorteando durante un largo período de tiempo diversas personas y cabañas situadas en aquella playa, aunque estos hechos no merecen ser relatados.
Finalmente, un compañero y yo llegamos al puerto, justo a tiempo para abandonar en un barco aquella costa y de paso aquel sueño, pues al día siguiente debía madrugar.


Spoiler del asunto


 

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