Submarino

Ayer comprando un libro me perdí en Peral. Me dejó su submarino y mientras el Faro se quedó atrás sin luz seguí navegando poco a poco hasta encontrarme .


Cogí el calendario y empecé a pasar las páginas. Mientras asomaba la cabeza por encima de ellas ví como una gigantesca cascada se tragaba todo lo que había alrededor.
Bajé la cabeza y miré con miedo por encima de los meses. Solo un poco más de vértigo.


Aquí me acostumbré demasiado a la decrepitud.
Espero no tener que llamar a Stendhal cuando vaya al norte.


Yo también quería una casa en el Caribe, asi que me fui a Islandia y les pregunté a los FM Belfast si les sobraba alguna.


De repente, en el porche de la casa, ví al mismísimo Vacío detrás de Ella. Fue durante un mínimo instante de tiempo, pero estoy seguro de que era Él. Dicen que lo absorbe todo, pero aquella vez desapareció sin saludar. Quizás se había equivocado y no le tocaba salir a escena entonces.


Salí a la superficie y entonces entendí todo.
Yo era el vacío.

Te dejo el submarino aparcado Isaac.

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